miércoles, 25 de marzo de 2015

El primer cantinero


Mentiría si digo que fue mágica la primer experiencia con La fée verte”. Todo transcurría de forma muy normal en mi habitación, las cosas desacomodadas como de costumbre; hojas de barcos por aquí; plumas de león por allá; algunos libros botados al pie de mi ropero de madera de alga; el elefante tranquilo, tomando su baño de media tarde. Lo único  extraño que pasó antes de conocerla fue escuchar el caer de la lluvia resbalando por mi ventana, no podía creer: ¿agua cayendo de las nubes?, jamás había visto tal ejercito correr en hacia abajo, ¡presenciaba una revolución! 



Estaba perdido viendo caer las gotas, cuando mi pez salpicándome la mano, acercó a mí un  vaso casi lleno de un licor verde…, -¿extraño fenómeno, no crees?, bebe esto, y respira. Recibí el trago. Di el primer sorbo… todo volvió a la normalidad. La lluvia de nuevo resbala dirección al cielo; el pez sigue sirviéndome ajenjo.  

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