viernes, 23 de marzo de 2012

LA CANCIÓN DEL TIEMPO



Para que tengan un rico sabor de oídos, les dejo esta buena melodía. 

SOBRE EL TIEMPO

Sobre el tiempo me veo; y lo tomo como un puñado de arena azul, de esa que se consigue mientras duermo y al despertar suelto al viento.

Sobre el tiempo camino; como el turista en su patria, tomando fotografías a recuerdos perdidos, abriendo la mente a nuevos momentos.

Sobre el tiempo respiro, de esos sonidos que me regalan acordes de cuerdas, ritmo, tambores y labios llenos de nada al aire.

Sobre el tiempo pienso, en todo lo que en el futuro deje de hacer, en mi presente se va haciendo pasado, y pasando el tiempo no logro atraparlo.

Sobre el tiempo escribo, y aquí estoy en algún lugar pensando en que escribir y si lo llegare a leer, si tú lo podrás leer.

No te presto mis ojos, para eso tienes dos luceros. Tú mi nadie y mi todo, eterna prisionera en el mundo de mi alma. Tú qué solo sabes que hay dentro de mí, y no sabes nada, no salgas nunca que sin ti inspiración, no lograría lo que desde el sótano ves hoy.

jueves, 22 de marzo de 2012

¡¡¡SE ABRE EL TELÓN!!!







Como en toda obra, debe existir música, esa música que amenice palabras y acompañe momentos.
Les comparto, la canción que para mi, y en mi muy humana opinión, es la mejor sinfonía; en ritmo, letra y composición, creando un ambiente nublado pero cálido, personal pero público, depresivamente alegre. Algo muy mio, lo comparto con ustedes, el himno de este pobre humano buscando ser lobo.  

miércoles, 21 de marzo de 2012

PRÓLOGO:

Sacudiendo tierra de mi hombro, me miro frente al espejo, ese cristal de agua que yace bajo mis pies descalzos, paso ya el derrumbe, a lo peor sobreviví. Cascadas de ladrillos siguiendo mis huellas, tornados queriendo llevar mi ropa gastada a pasear con las nubes rojas.

Eso terminó al darle la vuelta a la hoja, no creo que todo sea como antes, muchos edificios cayeron, otros se quebraron, árboles sacaron sus raices y emprendieron un viaje nuevo, los pájaros vuelan más alto para no ser presa fácil de los cazadores, y esos leones que guardaban la selva acompañan a cada uno de los que sobrevivimos en capítulos anteriores.

Se quebro mi reloj, no importa solo era un accesorio más sin pila, una bella decoración, para que los cuerdos creyeran que en mi muñeca era dueña del tiempo, ese tiempo que no sobra ni basta, por que las manecillas no lo marcan, lo hacen los hechos que dejan huella en la vida que es más qué tiempo marcado.

Bienvenidos sean a estas sus hojas en blanco, su lápiz por citar y su música por amenizar, tomen asiento la función esta por comenzar.